México al Norte

Actualizado: 20 de sep de 2019

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En octubre de 2018 viajé con mi madre hasta Jalisco, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango y Nayarit para explorar las culturas tradicionales del los Huicholes, Coras y Tepehuanos. Además aprendimos del grupo étnico contemporáneo de bailarines de música tribal con sus botas picudas.


Rentamos un automóvil pequeño en Guadalajara para llevarnos a la cordillera occidental de la Sierra Madre. El viaje fue más interesante debido al impacto del huracán Willa, que tocó tierra en la costa del Pacífico de México, cerca de Mazatlán. Sus intensas lluvias y vientos nos acompañaron durante algunos días del viaje y los efectos secundarios de los derrumbes y colapsos en la carretera nos obligaron a pasar tres días adicionales en el pueblo montañoso de Jesús María, Nayarit, mientras esperábamos la apertura del camino.


Matehuala, San Luis Potosi

En el taller donde hacen las botas picudas.

Visitamos el taller del zapatero quien hace las 'botas picudas", que son parte del traje étnico

contemporáneo usado por los bailarines tribales que vamos a comprar aquí.


Valparaiso, Zacatecas


Corsetería

Caminando por la noche en Valparaíso, Zacatecas, me encontré con este edificio anunciando con orgullo la ropa especial que se vende allí.


Mezquitic, Jalisco



En Mezquitic, Jalisco, aprendí que los huicholes se llaman a sí mismos por su nombre tradicional, Wixarika, que los españoles habían cambiado. Me acerqué a una familia Wixarika que estaba comprando huaraches de un zapatero de la ciudad y les pregunté si tenían alguna ropa que me vendieran para mi museo. Se disculparon y dijeron que no tenían otra ropa que la que llevaban puesta. Ofrecí comprar su ropa y comprarles un atuendo nuevo, pero me rechazaron.


Hay un museo cultural de los Wixarika en Mezquitic, lamentablemente estaba cerrado el día de mi visita. Pero para mi fortuna, en las oficinas del gobierno de la ciudad se pusieron en contacto con Lucio González García, director de promoción y desarrollo económico de la ciudad, y con C. Ezequiel Márquez González, director del Museo de la Cultura Wixarika, quien me abrió el museo. Fue un placer descubrir que el museo tenía una muy buena tienda de ropa y accesorios de los Wixarika y pudimos adquirir ropa de ellos. Espero interactuar con ellos nuevamente en el futuro.


Canoas, Durango


Caminando bajo la lluvia...

Queremos comprar ropa de los Tepehuanos y se nos dice que podemos comprarla en la tienda en la cima de la colina. Nos paramos en la lluvia torrencial. No hay ropa en la tienda en la cima de la colina, pero nos dicen que Don Carmelo, que vive en la aldea de abajo, vende ropa para hombres y mujeres.

Ahora estamos en medio del huracán, en un aguacero oscuro y una calle muy resbaladiza. Miro a mi madre de 90 años y le digo "Aquí es donde decidimos si avanzamos o retrocedemos". Ella dice "Vamos adelante".



Nuestra anfitriona en Canoas, Durango

Llamamos a la puerta de Don Carmelo en el aguacero, pero nadie abre. Estamos empapadas bajo la fuerte lluvia. Eventualmente una vecina abre la puerta de su casa y nos muestra con su mano que entremos.

La casa es acogedora y cálida. Nuestra anfitriona le pidió a uno de sus hijos ir a buscar a Don Carmelo (en la lluvia) y avisarle que estamos esperándolo. Mi mamá empieza a jugar con las niñas, que están ayudando a su mama y haciendo su tarea de la escuela.


Don Carmelo finalmente llega y nos vamos a su casa. Está vestido con un atuendo de manta muy usado, decorado con coloridas líneas de bordado a máquina en el cuello, el yugo, la tapeta y los puños. Dos conjuntos similares se están secando en un tendedero. Nos vende un atuendo para mujer, pero no tiene nada para hombres. Cuando le pregunto si podemos comprar uno de los conjuntos que están secándose, se niega. Nos dice que si vendiera uno de ellos no tendría nada que ponerse.


Jesus María, Nayarit


Derrumbes tras el paso del huracán Willa

Continuamos a través del huracán desde Canoas hasta Jesús María, Nayarit, y a través de los esfuerzos de mi madre conocimos a una joven que nos condujo a un hotel muy sencillo por el cual estábamos agradecidos. La lluvia finalmente se detuvo, pero nos dijeron que aún no podíamos continuar nuestro viaje aún, debido a los deslizamientos de tierra que bloquearon el paso en la carretera.


Nos quedamos en Jesús María durante cuatro días, conocimos a personas maravillosas y adquirimos ropa de Cora para llevar a MUREM.



Bolso y calzón de manta típicos Cora

Sombrero y morral de hombre Cora

Este sombrero y el morral de un hombre Cora estaban afuera de la iglesia, mientras él estaba adentro haciendo sus oraciones.


Doña Irene en traje Cora.

Doña Irene confecciona prendas. A ella le compré el "Calzón de Manta" de hombre Cora que se encuentra actualmente en el museo.





Northern Mexico


In October 2018 I traveled with my mother to Jalisco, San Luis Potosi, Zacatecas, Durango, and Nayarit to explore the traditional cultures of the Huichol, Cora, and Tepehuano people plus the contemporary ethnic group of Tribal Music dancers with their pointy boots. We rented a tiny car in Guadalajara to takes us up into the western range of the Sierra Madre.


The trip was enhanced by the impact of Hurricane Willa, who hit land on Mexico's Pacific coast near Mazatlan. Her fierce rains and winds were with us for a few days of our travel and the after effects of falling rock and collapsing roads required us to hunker down for three extra days in the mountain town of Jesus Maria, Nayarit, while we waited for the road to be cleared.


Matehuala, San Luis Potosi

En el taller donde hacen las botas picudas.

We visit the shop of the shoemaker who makes the "botas picudas" (pointy boots) that are part of the contemporary ethnic outfit used by Tribal music dancers that we will buy here.


Valparaiso, Zacatecas


Corsetería

Walking through Valparaiso, Zacatecas, at night I came across this building proudly announcing the specialty clothing sold there.


Mezquitic, Jalisco



In Mezquitic, Jalisco, I learned that Huichol people call themselves by their traditional name, Wixarika, which had been changed by the Spanish. I approached a Wixarika family that was buying huaraches at a shoemaker in town and asked them if they had any clothing that they would sell to me for my museum. They apologized and said that they had no clothes other than what they were wearing. I offered to buy their clothes and to buy them a new outfit, but they turned me down.

Fortunately, there is a Wixarika cultural museum in Mezquitic. Unfortunately, it was closed on the day of my visit. But fortunately, at the city government offices they contacted Lucio Gonzalez Garcia, the director promotion and economic development for the city, and C. Ezequiel Marquez Gonzáles, director of the Museo de la Cultura Wixarika, who opened the museum for me. It was a delight to see that the museum had a very good gift shop. We were able to acquire clothing from them, and I hope to interact with them again in the future.


Canoas, Durango


Caminando bajo la lluvia...

We want to buy Tepehuano clothing and are told we can get it at the store at the top of the hill. We stop in the pouring rain. There are no clothes in the store at the top of the hill, but Don Carmelo, who lives in the village below, sells clothing for men and women.

We are in hurricane weather now, in a dark downpour and slippery roads. I look to my 90 year old mother and say "this is where we decide if we go forward or turn back." She says: "We go forward."



Nuestra anfitriona en Canoas, Durango

We call at the gate of Don Carmelo in the downpour. He does not come to the door and we are soaking in the heavy rain. Eventually a woman opens the door to her little house. She motions for us to enter.


The house is cozy and warm. The mom sends one of her children out in the rain to find Don Carmelo and let him know that we are here. My mother immediately starts to play games with the little girls who have been helping their mom and doing their homework.


Don Carmelo eventually arrives and we go to his house. He is dressed in a well used outfit of manta with colorful lines of machine embroidery at the collar, the yoke, the placket, and the cuffs. Two similar outfits are drying on the line. He sells us an outfit for a woman, but has nothing for men. When I ask if we can buy one of the outfits on the clothes line he declines saying that if he sold one of them he would have nothing to wear.


Jesus María, Nayarit


Derrumbes tras el paso del huracán Willa

We continued through the hurricane from Canoas to Jesus Maria, Nayarit, and through my mother's efforts met a young girl who lead us a very plain hotel for which we were grateful. The rain eventually stopped, but we were told that we could not continue on the road because of the landslides that blocked passage. We stayed in Jesus Maria for four days, getting to know the wonderful people there and acquiring Cora clothing to carry back to MUREM.


Bolso y calzón de manta típicos Cora

Sombrero y morral de hombre Cora

The hat and morral of a Cora man were left outside the church while he went in to pray


Doña Irene en traje Cora.

I bought the Cora man's "Calzón de Manta" currently at the museum from Doña Irene who made it.


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